Este blog nace para contar la historia de los pueblos de la comarca de Torrijos a través de imágenes y microrelatos.

sábado, 24 de junio de 2017

SANTA OLALLA Y GREGORIO SÁNCHEZ.





Hotel Recio de Santa Olalla, agosto de 2003. Presentación del libro "Santa Olalla
a mitad del camino". Gregorio Sánchez, acompañado de algunos de sus alumnos
y otros invitados al acto. Foto Fernando Alcántara.


Gregorio Sánchez y su amigo Pedro Rodríguez, "Cruel".
Párroco de Santa Olalla, Gregorio, Pedro Hierro(alcalde) y la primera esposa del matador,
recibiendo un homenaje del ayuntamiento de su pueblo.
Emiliano Nuero, "El Toledano", alumno aventajado
en la "escuela de la tía Ili". Llegó a tomar la
alternativa en la plaza de Torrijos en 1969.
"El Guerrillero" y "El Vencejo", novilleros, pupilos de Gregorio en la Escuela de
Santa Olalla.

Manuel Notario, "El Guerrillero", en su debut en 1970.
"El Guerrillero", bajo la atenta mirada de Gregogio, al fondo.
"El tío Caracas",  de la mano de Santiago Rodríguez, "Pichi"


Madrid, 19 de mayo de 1987. Carlos Collado abrió la puerta grande de
Las Ventas tras encerrarse con 6 novillos.


SANTA OLALLA Y GREGORIO SÁNCHEZ(1927-2017)



               Gregorio Sánchez nació en Santa Olalla en el seno de una familia humilde que quedó marcada para siempre con el injusto fusilamiento de su padre, Anselmo Lozano, miembro de la última corporación municipal republicana de la localidad, que no estuvo implicado en delito alguno.(1) Para huir de las penurias y ayudar a su numerosa familia tuvo que elegir entre ser albañil o torero.
               Sus primeros contacto con el mundo del toro, aunque de espectáculo cómico-taurino se tratara, vinieron de la mano de su tío Felipe Sanz, "El tío Caracas". Después, Gregorio llegó a acumular 10 puertas grandes en la plaza de Las Ventas y forjó la carrera de matadores como El Niño de la Taurina o El Juli, sin olvidarnos de otros alumnos santaolalleros que nunca alcanzaron el éxito. Nos referimos a novilleros y matadores, vecinos de Santa Olalla, como "El Vencejo", "El Toledano", Marcelino Rodríguez Bernal, "Gallito", los hermanos "Crueles", Pedro y Arcadio, "El Guerrillero", Emilio Herrera Peña, "Machaquito", "Angelete" y "Molleja", entre otros.
               Toda esta generación de jóvenes aprendices santaolalleros se adiestraron bajo la protección de Gregorio Sánchez. Las clases de tauromáquia las recibían en "el corral de la tía Ili", suegra por entonces del matador, en la calle Estación, que siempre se lamentaba del alboroto provocado por los principiantes. Pero solo "Angelete" y "El Toledano" llegarían a tomar la alternativa como matadores, además de Carlos Collado, que es de varias generaciones posteriores a  la "escuela de la tía Ili".(2)
               La mayoría de los novilleros y matadores citados se reunieron en Santa Olalla, después de varias décadas, en el año 2003, junto a su maestro, con ocasión de la presentación del libro "Santa Olalla a mitad del camino". Entre las muchas anécdotas que allí se contaron, que reflejan la crudeza del mundo del toro, una de ellas, relatada por "Gallito", nos emocionó a todos: " En la década de los 60 recibí un puntazo de un novillo en una plaza de carros de una localidad próxima a Talavera, y como no tenía cuadrilla, dinero, medios, médico o ambulancia, me hice un torniquete en el muslo para contener la hemorragia de sangre y me volví solo a Santa Olalla, en tren y vestido de luces para evitar más desgarros en la pierna. Pero las cornás más duras las daba el hambre. ".(3)
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               (1) Archivo Militar e Histórico de Defensa.   La ejecución se produjo el 8 de mayo 1940, en el cementerio de La Almudena de Madrid, en aplicación de una sentencia injusta dictada por el los tribunales militares franquistas en un juicio sin garantía jurídica y sin abogado defensor. Un día después, Gregorio cumpliría 13 años de edad.
                    (2) MORALES GUTIÉRREZ, JUAN ANTONIO; Santa Olalla a mitad del camino; autoedición, Toledo 2003.
               (3) Testimonio de Rafael Bernal Garcia, "Gallito".





Angelete en Madrid,





Pedrito "El Cruel" aclamado en Santa Olalla.


Derecha a izquierda: Pedro Rodríguez, Gregorio Sánchez, Gregorio(Restaurante), Carlos
Collado y otro.

Homenaje de despedida al "tío Caracas", año 1973, con "Niño Westin" y "El
Pichi".
Marcelino Rodríguez y Pedro "El Cruel", pupilos de Gregorio,

de Gregorio.
Gregorio Sánchez.

Gregorio Sánchez y al fondo su amigo Emilio Herrera Piña.
Gregorio Sánchez y "El Cordobés", en un bar de Santa Olalla.



Anselmo Lozano, padre de Gregorio.

jueves, 22 de junio de 2017

LOS SUCESOS DEL 21 DE JUNIO DE 1936 EN MAQUEDA

Maqueda en la década de los 40 del siglo XX. Colección
del autor.

LOS SUCESOS DEL 21 DE JUNIO DE 1936 EN
MAQUEDA.
 


A pesar de que hubiera disturbios con cierta frecuencia, antes de estallar la guerra, se trataba de hechos esporádicos, en absoluto generalizados. Así ocurrió en Maqueda el día 21 de junio de 1936.
 La derecha maquedana exhibió un arma de fuego en un acto público.  Los patronos celebraban su baile en lugar distinto que los obreros, pero a la salida de ambos, el secretario del ayuntamiento, de filiación derechista, Enrique Valverde Merchán, cayó herido de bala. Esta agresión sería el presagio de lo que ocurría un mes después, ya que fue asesinado junto con su padre Simeón, veterinario, al inicio de la contienda.
 En estos enfrentamientos rurales entre personas de ideología contraria era difícil determinar dónde empezaba el desafío y dónde acababan las revanchas.
 La izquierda maquedana mantenía una gran animadversión contra la persona de este funcionario público municipal, motivada por su condición de secretario del ayuntamiento. Por su mano pasaban multitud de documentos y estaba obligado a cumplimentar oficios de detenciones y embargos remitidos por el Juzgado de Escalona.(1) (2)

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(1) Archivo General e Histórico de Defensa. En el consejo de guerra seguido contra el alcalde al finalizar la contienda se debatió sobre este incidente. La pistola que portaba Vicente Valverde aquel mes de junio del 36 aún era objeto de búsqueda, dos meses después, por los miembros del Comité local.
                   (2) MORALES GUTIÉRREZ, JUAN ANTONIO; Guerra civil en la comarca de Torrijos, autoedición, Toledo 2004.


martes, 20 de junio de 2017

UN GUERRILLERO DE SANTA OLALLA EN LA INVASIÓN DEL VALLE DE ARÁN.

        




Retrato con dedicatoria a su padres de Pedro Durán.


 PEDRO DURÁN SÁNCHEZ: UN GUERRILLERO SANTAOLALLERO EN LA INVASIÓN DEL VALLE DE ARÁN.(1914-1997)



          El santaolallero Pedro Durán Sánchez llegó a Francia un mes antes de acabar la guerra civil y perteneció a aquel nutrido grupo de republicanos españoles en el exilio que formaron parte de la resistencia francesa contra los alemanes en la II Guerra Mundial. Prestó sus servicios como teniente de artillería y transmisiones de la 99 división, 410 brigada, de Guerrilleros Españoles de la Unión Nacional Española que participó activamente en la Invasión del Valle de Arán. La utópica misión fue un intento de provocar desde el país vecino, en octubre de 1944, un levantamiento popular contra la dictadura del general Franco.
          La operación "Reconquista de España" había sido preparada desde hacía tiempo por la U.N.E., que operaba en territorio francés desde el invierno de 1942-1943. En esta agrupación estaban representada, teóricamente, todas las fuerzas antifascistas españolas, pero, en realidad, era controlada por el Partido Comunista de Santiago Carrillo.
            En una primera fase fueron enviados al interior de España pequeños grupos de guerrilleros, a primeros de 1944, con la misión de explorar y calibrar el ambiente. El encargado de hacer esta estimación, sobre la ayuda que recibirían los invasores de la población, fue el comunista Jesús Monzón. Éste era el jefe supremo y controlaba la mayor parte de las cientos de partidas de maquis que permanecían escondidos en las montañas españolas desde la finalización de la guerra civil. Su optimismo infundado y otros errores a la hora de calibrar la realidad social española, elaborados desde la clandestinidad, propició el desastre de la operación.
          El comunista Manuel Azcárate, miembro del equipo de Monzón, escribió en sus Memorias: “ En primer lugar teníamos una visión completamente falsa de la realidad española. Desconocíamos la base con la que Franco contaba. Creíamos que el pueblo estaba pendiente de la ocasión para levantarse contra él. En ello fuimos culpables al propagar esta visión falsa. Con este error, fatal para un partido político, los comunistas hemos cargado durante un periodo larguísimo, casi hasta la muerte del dictador”.
          Tras el fracaso del Valle de Arán, Pedro Durán contrajo matrimonio en 1946 con la francesa Paulette Emile, de cuyo matrimonio nacieron tres hijos: Michel, Didier y Yolande. Atrás quedaron los años en los campos de concentración de Le Barcarés y Saints Cyprien, así como los trabajos forzados en la base submarina Saint-Nazaire, construida por la Alemania nazi durante la ocupación de Francia. Volvió a España por primera vez en el año 1981. Antes recibió la visita de su madre Agueda Sánchez Díaz, que viajó en 1958 desde Santa Olalla a Normandia, con tan mala fortuna de que a la vuelta falleció en la frontera de Bayona. El combatiente franco-español murió en el país galo el 3 de septiembre de 1997, a los 83 años de edad.(1) (2)

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(1) Archivo Militar e Histórico de Defensa.
(2) MORALES GUTIÉRREZ, JUAN ANTONIO; La Segunda República y Guerra Civil en Santa Olalla; Editorial Ledoria, año 2015.
         

Órdenes escritas del je de la misión fechadas en 1945

Órdenes del jefe de Brigada tras la Invasión del Valle de Arán
Carnet del Sindicato U.G.T. en el exilio.

Contenido del carnet de U.N.E.
Nombramiento de teniente de guerrilleros.
Tras la fallida Invasión del Valle de Arán, Pedro Durán
deja la Unidad.

Carnet de Adhesión a Unión Nacional Española.

viernes, 16 de junio de 2017

SEMBLANZAS PREREPUBLICANAS DE LA PUEBLA DE MONTALBÁN



Plaza de la La Puebla de Montalbán, hacia 1925.
Archivo Rodríguez.



SEMBLANZAS PREREPUBLICANAS DE LA PUEBLA DE MONTALBÁN.-   


Como ocurriera en otros tantos pueblos de la provincia, tras la desamortización de Madoz (año 1855) la tierra quedó mal distribuida y las familias  más  acomodadas se adjudicaron a bajo precio grandes extensiones de terreno convirtiéndose en propietarios de grandes fincas como La Zarzuela, Ventosilla, El Bosque, Castrejón, La Soledad, Nohalos, Alcubillete, La Bayona, Los Campillos, Campanario, Villaviciosa o Soto Redondo  y el Robledo, esta última fue propiedad del conde Romanones y utilizada  de recreo hasta 1931.(1)
            Para defender sus derechos laborales antes los propietarios de estos latifundios y otras fincas menores, los jornaleros del campo se asociaron en torno a la sociedad obrera La Protectora también conocida como El Progreso Agrícola, fundada en 1931 por Epifanio Rodríguez Garrido(2) . Los patronos también estaban agrupados en torno a su sociedad denominada Alianza Agraria.
            El olivo de sus fértiles campos, de excelente calidad y hermosa planta, era uno de sus principales cultivos. Además de viñas, también existían importantes injertales de albaricoqueros y melocotoneros, cuyos frutos se  exportaban a Madrid desde los años veinte. La mayoría de la población vivía del campo. Tan solo una fábrica de conservas, La Piedad, propiedad de Domingo y Cirilo Calderón componía la base industrial de la localidad; si bien empleaba a más de 200 mujeres pueblanas.
Pero les faltaba la locomotora que impulsara su exigua actividad industrial: el ferrocarril. A pesar de que dicho proyecto fue aprobado por el Ministerio de Fomento, y constituyó el gran caballo de batalla que desde 1878 las sucesivas corporaciones venían reclamando, lo cierto es que los ansiados raíles nunca llegaron a la ribera del río Tajo.
            Adornaba, y adorna, la plaza un hermoso palacio de los condes de Montalbán, unido a la iglesia por dos grandes arcos y junto al atrio barroco de la misma, formaban el sitio más romántico y típico de la localidad.  Un esplendoroso Casino o Circulo Recreativo de Artistas, de corte y fachada neoclásica estaba ubicado en la plaza, donde sus asociados disfrutaban con amenos bailes. Un gran teatro municipal denominado Rojas, en recuerdo al autor de la Celestina y situado en el edificio del Pósito, era escenario de novedosas representaciones.             Por sus empinadas calles, la mayoría empedradas, corrían las aguas sin sistema de alcantarillado hacía alguno de sus dos arroyos, Cañares o Cañillo. Una gran mayoría del subsuelo del primitivo núcleo de población estaba surcado por cuevas milenarias.
            El edificio de más valor arquitectónico era sin duda el convento de monjas Franciscanas Concepcionistas fundado en 1522 por Juan Pacheco y el convento de Padres Franciscanos construido con posterioridad por Alfonso Téllez de Girón. Los frailes de esta orden tuvieron, en la época que nos ocupa, aula de latinidad y gramática. Además, los seminaristas terminaban en el sus estudios de Filosofía y Teología. Pero en mayo de 1931 fue cerrado provisionalmente ante los alarmantes sucesos anticlericales que estaban ocurriendo en Madrid tras la proclamación de la Segunda República.


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        (1) El Castellano, especial La Puebla de Montalbán año 1928
       (2)  Alfonso Martín Diaz-Guerra. La guerra civil en La Puebla de Montalbán., 

lunes, 12 de junio de 2017

EL CAÑO NUEVO DE GERINDOTE

El Caño Nuevo hacia 1981.
El Caño Nuevo hacia 1964
El Caño Nuevo hacia 1972.

El Caño Nuevo hacia 1968.


EL CAÑO NUEVO DE GERINDOTE.
           
            Según las Relaciones Topográficas del Cardenal Lorenzana, editadas en 1782, el Caño Nuevo se acababa de construir "y era la segunda fuente de la villa". Es decir, el Caño Viejo ya existía. El caño que vemos en las imágenes fue mandado construir por Carlos III(1759-1788), conocido como Carolus, considerado por la historiografía como una gran rey.(1)
             El Caño Nuevo que todos añoramos desapareció porque, en la década de los ochenta del siglo XX, " la piqueta de la sinrazón" acabó con los sueños de muchos gerindotanos.
            El Zerindote de 1782(se escribía con Z en aquel año), tenía un vecindario compuesto de 220 familias, todos ellas bajo la tutela del duque de Astorga y marqués de Altamira, que lo había heredado a través de los siglos de don Gutierre de Cárdenas, aunque no perteneciera a su dinastía.
            Las aguas eran escasas en aquel 1792 y hasta mediados del siglo XVIII Gerindote consumía aguas extraídas de los acuíferos subterráneos, por medios de pozos, o de la lluvia, recogida en aljibes, en tiempos más remotos. Pero era claramente insuficiente. La solución pasaba por encontrar un manantial con bastante caudal para abastecer a la población. Y lo hallaron en la zona muy cercana a la Cañada Real Segoviana, al oeste de la villa, a poca distancia del paraje conocido como Cerro del Calvario.(2) 
           
            ________________



(1) Archivo Diocesano de Toledo; Relaciones del Cardenal Lorenzana.
(2) MORALES GUTIÉRREZ, JUAN ANTONIO; Gerindote, historia y costumbres, Toledo 2001, autoedición.






                   





viernes, 26 de mayo de 2017

DON FRANCISCO, EL CURA FOTÓGRAFO DE GERINDOTE(1926-2017)

 Dos mujeres muy queridas por don Francisco, su tía Faustina Martín y Paca de Celis. 
Ambas posaron ante la cámara Werlisa del sacerdote en 1960,  frente la Ermita de San José.

En la Era del "Mellao". Al fondo las mulas trillando y el perfil (skyline) de Gerindote hacia 1960. 

En la Era del "Mellao", con la bonita silueta al fondo de Gerindote hacia 1960.
Junto a la Iglesia de Gerindote, hacia 1960
Junto a la Iglesia de Gerindote, hacia 1960.



Grupo de niñas catequistas junto a la Iglesia de Gerindote, hacia 1960.

En la Era del "Mellao",  de espaldas a un gran pajero . Hacía 1960.
El cura don Francisco, y  el también sacerdote don Virgilio, junto con otros vecinos, subidos en un volquete tirado por mulas en  el camino de Albarreal, hoy  carretera, próximo a la ermita.

Desde una era próxima a la Ermita de San José podemos recordar la silueta(skyline) de las casas e Iglesia de Gerindote en 1960.

Esta imagen nos permite recordar la vieja plaza de Gerindote. Década de los 60 del siglo XX.

Don Francisco Martín Martín oficiando misa,

FRANCISCO MARTÍN MARTÍN, EL CURA FOTÓGRAFO (1919-2017).


      Gracias a la afición por la fotografía del sacerdote  gerindotano don Francisco Martín Martín,  fallecido el pasado 24 de mayo, hoy podemos recordar cómo era Gerindote en la década de los años sesenta del siglo pasado.
           Nació en esta localidad toledana  el 4 de julio de 1919, en el seno de una familia de ocho hermanos de los que solo sobrevivieron tres. En Gerindote vivió hasta los diez años de edad, antes de trasladarse a Madrid con toda su familia. En la capital estudió hasta los catorce años en el Colegio "Joaquín Costa". En el año 1933 comenzó a trabajar en una imprenta llamada "Cosas" a la que dedicó trece años de su vida, con el paréntesis de la guerra civil en la que participó en el frente del Escorial.
    Al finalizar la contienda  comenzó a trabajar con Acción Católica en la Parroquia del Corazón de María de Madrid. Al descubrir su vocación ingresó en el Seminario de Ávila.
    Al terminar sus estudios fue ordenado sacerdote en la Iglesia de San Ignacio de Loyola, un 12 de marzo de 1960. Su primera parroquia fue El Barraco, donde permaneció apenas cinco meses antes de ser nombrado párroco de La Aliseda de Tormes. Y en octubre de 1962, llegó a la iglesia recién construida de la Estación de Las Navas, donde permaneció hasta su jubilación.
   
     En  2003 tuve el placer de viajar a Las Navas del Marqués y recibir de "don Francisco" los negativos de las fotografías que ya fueron publicadas aquel año en el libro "Gerindote. Historia y Costumbres", además de disfrutar y tener entre mis manos la vieja cámara Werlisa con la que fueron tomadas en la década de los 60 del siglo pasado.(2)
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(1) García Yabra, Tomás.  El Naviero. Diario digital.
(2) MORALES GUTIERREZ, J.A.; Gerindote. Historia y Costumbres. Autoedición, Toledo, 2003.
   

miércoles, 3 de mayo de 2017

GERINDOTE



Eusebio Toledo, Epifanio Ruiz, Lorenzo Ciruelos y Pedro
Hernández, de izquierda a derecha. Colección del autor.



 SERENOS, ALGUACILES Y PREGONEROS EN GERINDOTE.


               Los serenos eran los encargados municipales de vigilar las calles y, en otra época, encender las farolas a la caída de la noche. Además daban la hora y el estado del tiempo al grito de " las doce en punto y sereno", de ahí su nombre.
          De los cuatro encargados municipales de Gerindote que aparecen en la fotografía, Epifanio Ruiz,  conocido como "el tío Pifa", era el más polifacético de todos porque desempeñaba el cargo de alguacil, pregonero y, a veces, cuando faltaba Eusebio Toledo, también hacia de enterrador.
          Todos los pregones de Pifa comenzaban con un largo toque de corneta, siempre en las mismas esquinas establecidas e idéntica frase: " Por orden, del señor alcalde, se hace saber...". Y a continuación el mensaje: bandos oficiales, llegada de vendedores o titiriteros al pueblo, cortes de agua del pilón, cobro de arbitrios, objetos perdidos o advertencias a los amantes de la noche para retirarse a casa pronto.
          Estas figuras entrañables del mundo rural desaparecieron de Gerindote para siempre. Los alguaciles y serenos han sido sustituidos por la Policía Municipal, y los pregoneros por las redes sociales y otros medios de comunicación. Pero debemos recordar a los más jóvenes que la transmisión de noticias en voz alta se prolongó desde la Edad Media hasta finales del siglo pasado.(1)

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MORALES GUTIÉRREZ, J.A.; Gerindote. Historia y Costumbres. Autoedición, Toledo 2003.